Preguntas Que Todos Hacemos por G. de Purucker

Theosophical University Press En Línea


Vol. 1 No. 3 (15 de Octubre de 1929)

ALGUNAS PREGUNTAS QUE LOS ADULTOS HACEN

Durante los dos pasados domingos, he estado hablando acerca de las preguntas y observaciones que los niños hacen y elaboran, y he tratado de señalar a ustedes la profunda sabiduría elemental que yace en la mente intacta del niño. Me imagino que para algunas personas la idea no les atrae: es decir, la idea de que nosotros los mayores no sabemos mucho después de todo, en el sentido de saber más que lo que los pequeños saben — porque los adultos naturalmente se preguntan a sí mismos: ¿qué sucede con nuestro crecimiento y las experiencias que tenemos?

Los mayores de hoy están todavía analizando en términos psicológicos la idea que los niños son "creados" o nacen sus mentes con una tabula rasa, una página en blanco, en la cual la naturaleza — ¿qué es la naturaleza? — escribe todo lo que forma el carácter del niño conforme se vuelve un adulto.

Pero como ustedes deben saber, esa teoría no explica el carácter intrínseco de un niño, y no puede ser entendida del todo, porque qué es esta "Naturaleza," este ángel grabador, en primer lugar; y en segundo lugar, ¿dónde y qué es esta supuesta tabula rasa, esta hoja en blanco, esta tableta en blanco, en la cual esta abstracción llamada Naturaleza, escribe los resultados de las experiencias de un niño?

Por el contrario, los teósofos, con la religión-sabiduría de los tiempos antiguos detrás de nosotros, decimos que los pequeños vienen a encarnarse trayendo con ellos de vidas pasadas tesoros de experiencias de todo tipo, buenas, malas, e indiferentes, y es precisamente estos tesoros de experiencias, buenas, malas, e indiferentes, las cuales manifiestan el carácter y que, por el efecto que ellas tienen en el carácter, los hacen diferentes de mí; o a ustedes diferentes de otros.

Desde hace muchos y muchos años en el pasado, saliendo del pasado, han estas entidades encarnantes, estas mónadas encarnantes, llegando vida tras vida, y en cada vida mejorando — tengamos la esperanza que sea una mejora — si no degenerando, lo que antes había sido desarrollado en el ser individual como carácter. El carácter no es incorporado como un trabajo desde afuera; ni tampoco es construido por la mera adición de ladrillo a ladrillo de experiencia, o piedra a piedra de experiencia, como el modo en la cual un albañil insertará nuevas piedras o ladrillos en una pared. Sino que el carácter es el producto de la evolución, como la sabiduría antigua, hoy llamada teosofía, lo enseña; es decir, es sacar hacia afuera lo que está adentro: la expansión o desarrollo de las facultades que permanecen latentes e innatas en las mismas energías quienes forman a los seres humanos como ellos son.

Nosotros somos las expresiones de estas energías, porque estas energías son las semillas de los seres, colectivamente hablando, estas energías son las mónadas de los seres, y estas mónadas son los puntos-conciencia-energía manifestadas — llámenlas por los nombres que ustedes quieran, el nombre importa muy poco, en verdad. A medida que estas energías espirituales, estas fuerzas, salen y se expresan en manifestación, lo hacen como carácter. De ese modo es un genio construido; así el amor divino finalmente brilla hacia adelante con un esplendor que ninguna otra cosa ha alcanzado; de ese modo también los frutos amorosos del genio intelectual — talento, habilidad, en todas sus varias etapas — llegan en flor y florecen en la vida del hombre.

Así ustedes ven, no existe razón para estar ofendido por el pensamiento de que un adulto es meramente un niño crecido. Parece suficientemente obvio, y es obvio también que la sabiduría elemental de los niños pequeños se debe simplemente a sus mentes simples e intactas, y a sus visiones instintivas naturales, sus genios instintivos naturales así expresándose a sí mismo, y el niño no sabiendo como expresar este genio en los sofisticados términos y modos de los cuales los adultos están usualmente orgulloso de hacerlo.

Antes les he hecho la pregunta, amigos: si nosotros estamos tan orgullosos de nuestra sofisticación, y pensamos que es una marca de excelencia la cual distingue la edad adulta de los pequeños, de la mente del niño, ¿por qué no podemos contestar sus preguntas? Si, ¿por qué no podemos contestar sus preguntas satisfactoriamente aún para nosotros mismos? Es usualmente mucho más difícil contestarle a un niño pequeño que a un adulto. Un adulto es tan sofisticado que está perfectamente seguro que lo sabe todo; y si es cortés, les escuchará cortésmente, y se retirará pensando que él sabe más o menos que ustedes, según sea el caso; pero su mente está ya tan llena de cosas que él piensa son hechos, que difícilmente ustedes pueden meterle otro hecho.

Esto es sofisticación, y la mayor parte de nuestra vida se pasa desaprendiendo lo que pensamos que nosotros sabemos, en realidad con el fin, de que justo antes que nosotros dejemos esta vida, podamos alcanzar alguna pequeña realización del hecho fundamental de la conciencia.

Ruskin dice muy hermosamente: "La infancia con frecuencia sostiene una verdad con sus débiles dedos, que la comprensión del hombre no puede retener — la cual es el orgullo de la máxima edad para recobrar." Eso es verdad. Ustedes miran a gente muy anciana, y los ven con compasión y entendimiento, y ustedes encontraran que sus mentes no son infantiles, sino con frecuencia como niños en su simplicidad; porque son rápidas e intuitivas, en sus propias líneas o puntos de vistas de las cosas, y se vuelven menos sofisticados, recuperando la naturaleza infantil y visión instintiva como de niños que los pequeños tienen. Nosotros creemos que sabemos demasiado, nosotros los adultos: pensamos que podemos contestar todas las preguntas posibles: preguntas que los ángeles en lo más alto del cielo, como los cristianos pudiesen decir, dudarían antes de presumir tocar tan siquiera como una propuesta para una respuesta.

Las preguntas más simples que los niños pequeños hacen con frecuencia están llenas con misterios y maravillas. Walt Whitman expresó esto bellamente en su Hojas de Hierba, página 33:

Un niño dijo: "¿Qué es la hierba?" trayéndola hacia mí con sus manos llenas. ¿Cómo pudiese contestarle al niño? No sé lo que es más que él.

Sí ustedes saben lo que hierba significa, en el nombre de los dioses inmortales, envíen sus conocimientos a las academias. ¡Cuán agradecidos estarán — si sólo lo aceptaran!

Tengo algunas preguntas hoy aquí que los adultos han hecho, una lista de ellas, y las encuentro igual que las preguntas de los niños, además de la sofisticación, y ellas son tan difíciles de contestar, estas preguntas en particular por lo menos. La más grande dificultad en contestar cualquier pregunta esta en romper los moldes de la mente del interrogador de manera que él pudiese recibir una nueva verdad — como nuestra primera gran teósofa de los tiempos modernos, H. P. Blavatsky, dijo: "rompiendo los moldes de la mente." — así que los nuevos rayos de la verdad pudiesen entrar, los rayos de la nueva verdad.

Ustedes saben que dificultad tiene cada nuevo descubrimiento para hacer su camino en el mundo, la razón es que los hombres son reacios a un nuevo conocimiento, no porque ellos sean reacios a aceptar algo nuevo, sino meramente porque es extraño para sus previos modos de pensamiento, por consiguiente no está de acuerdo con las reglas aceptadas y regulaciones, y con nuestra sofisticación y con las cosas que pensamos que sabemos. Debemos de ese modo quebrar los moldes de la mente, y finalmente una pequeña luz entra dentro de la diminuta ranura así abierta de golpe en la mente, y con su propio poder mágico trabaja una maravilla; y la mente es finalmente irrumpida, y entonces ¡nosotros vemos, nosotros vemos!

Aquí hay algunas preguntas difíciles que hoy voy a contestar, o tratar de contestar; porque estas preguntas son muchas, las trataré de contestar el resto de ellas en el siguiente domingo, y quizás en el domingo después de ese. No se quien me envió estas preguntas, sin duda algunos amables amigos.

¿Por qué son muchas de las verdades que usted enseña tan familiares para nosotros?

¿Por qué generalmente la gente no acepta la verdad cuando es presentada tan claramente por usted?

La velocidad de la luz, comúnmente estimada en física moderna es de 186,000 millas humanas por segundo, se afirma que es el límite de velocidad más alta en la naturaleza de cualquier cuerpo material. La ciencia moderna afirma que es imposible para que una velocidad material más alta exista, y que la Teoría de la Relatividad de Einstein prueba esto. ¿Qué tiene usted que decir al respecto?

¡Estas ciertamente son preguntas difíciles!

¿Por qué les son familiares a ustedes? Porque ustedes las han escuchado antes, quizás no en esta vida, pero ciertamente en una vida previa, y su carácter construido en esa vida previa, reconoce la familiaridad con ellas. Sobre la misma línea está construido el amor verdadero entre seres humanos, la confianza sobre todas las cosas, y la esperanza y la compasión y el respeto.

Familiaridad en el sentido que la acabamos de emplear implica conocimiento adquirido previamente. Rechazamos precisamente aquellas cosas que no estamos acostumbrados a ver o pensar, porque son extrañas y con frecuencia aparentan para nosotros ser barrocas o excéntricas, pero el problema frecuentemente no está en nosotros ni en las cosas mismas. Sino en esas cosas que se han convertido naturales para nuestras almas, y han sido parte de nuestra propia fábrica interna — ellas nos gustan, porque ellas son familiares, porque ellas son parte de nosotros mismos.

Personas que hacen tales preguntas como las dos primeras nombradas arriba deben haber sido teósofos en otras vidas, indiscutiblemente; y gente para quienes las maravillosas verdades teosóficas — las verdades de los seres naturales por favor recuerden, esa es nuestra enseñanza teosófica — son desconocidas, son solo aquellos quienes nunca antes las han estudiado, en otras palabras aquellos cuyas mentes no han sido despertadas para reconocer este modo de verdad natural.

Un teósofo no se hace; no se hace por medio de la instrucción, es decir no es instruido para ser uno. Él nace teósofo; él llega del pasado como teósofo, quizás inconsciente de él mismo: él viene de las edades pasadas; inconsciente de él mismo o de ella misma "rastreando nubes de gloria" con ellos mismos conforme llegan, como Wordsworth lo pone bellamente. Ellos son gente superior. Nosotros no decimos esto porque nosotros teósofos nos vemos a nosotros mismos en una forma arrogante como siendo gente superior. Esa no es la idea. Nosotros lo decimos porque es verdad. Cualquier hombre o mujer quien esté interesado en las grandes preguntas involucrando la naturaleza y el destino del hombre y el universo, y de la constitución interna espiritual del hombre y la constitución interna del universo, y en los orígenes de estos, debe de facto tener una mente superior.

"¿Por qué es que la gente no aceptará la verdad cuando es puesta tan claramente por usted?" Porque ellos no la reconocen como verdad. ¿Cuál fue la experiencia de la fundadora de Movimiento Teosófico, H. P. Blavatsky, cuando ella por primera vez presentó la sabiduría antigua al mundo occidental? Rechazada, acosada, denigrada, ridiculizada, con una mano ella peleó la batalla; y ahora, cincuenta o más años después que sus primeras labores comenzaron en este país, teosofía es una palabra conocida en cada país civilizado. Y quizás más grande que cualquier otra cosa, la teosofía como ella la enseñó es aceptada en muchos de sus principios, por los más eminentes pensadores científicos de hoy en día, aunque, debemos suponer, inconscientemente, porque ellos nunca se refieren a ella por su nombre, que se origino con la gran teósofa, H. P. Blavatsky. En cualquier caso, existe un tributo de reconocimiento intelectual.

¿Por qué no todo el mundo se ha vuelto teósofo? Porque todo el mundo no conoce la teosofía. La gente no reconoce la verdad en la teosofía — ellos no están despiertos — y todo lo que los teósofos pueden hacer es mantenerse moviéndose siempre, moviéndose adelante, y martillando y martillando la verdad a fondo en sus mentes, hasta que finalmente estas gotas de lluvia de las palabras teosóficas entrando en sus mentes serán exitosas en reventar los rígidos y cristalizados moldes del pensamiento.

El tiempo está llegando — y personalmente creo que está llegando rápidamente — cuando una revolución en el pensamiento humano tomará lugar, entrado furtivamente hacia las mentes de los hombres y los corazones desde el Este: desde el amanecer de nuestro ser; las grandes verdades de la naturaleza y del hombre serán familiares si solamente por la fuerza de la repetición teosófica, de repetición mental, de repetición verbal. Entonces nosotros veremos un renacimiento de la antigua sabiduría-religión en cada país civilizado, porque es la religión universal, la religión-filosofía-ciencia de la humanidad.

Porque todas las cosas están inseparablemente unidas entre sí. Ustedes no pueden realmente separar ninguna cosa de ninguna otra cosa. Las palabras que ahora estoy tratando de expresar, crean vibraciones en el éter, las cuales salen de mi boca, propagándose hacia la eternidad. ¿Piensan ustedes que ellas han entrado en mi mente de la nada, al azar, por casualidad? Nunca. Ellas han llegado a mí desde el pasado; cada palabra que digo, o que cualquiera de ustedes dicen, ha llegado desde mi pasado o de su pasado. Nosotros los seres humanos no somos autómatas, sin embargo; no somos meros repetidores automáticos. Esa no es la idea. Las cosas llegan a nosotros las cuales somos nosotros mismos, de hecho nosotros mismos las hemos creado en nosotros mismos en otras vidas, y estas son partes de nuestro carácter, y las re-expresamos y las revivimos — sólo que en planos más altos y con efectos más pronunciados cada vez, ¡esperamos!

Quiero decir esto es así a menos de qué hayamos degenerado, perdido la conexión con nuestro ser espiritual, y nos hayamos vuelto tan débiles y enervados que hemos tomado el camino descendente. Pero tales desafortunados y desgraciados seres humanos son extremadamente pocos y son insignificantes por lo tanto en número. Como el poeta Francis Thompson dice en ésta conexión:

Todas las cosas por el poder inmortal
Lejos o cerca,
Ocultamente
Una con otra conectada está,
Que tú no puedes agitar una flor
Sin molestar una estrella.

Esto es poesía, pero es también una verdad científica, como toda poesía real es.

Los problemas que acosan y fastidian a los hombres no surgen fuera de ellos mismos, en lo que al hombre se refiere. El problema no está en o con el mundo en el que vivimos; está en y con nosotros los hombres. Verdaderamente nuestros problemas están en nosotros mismos. Ninguno de nosotros es perfecto, y estamos todos completamente tan propensos a ver la paja en el ojo ajeno y fallar en ver la viga en nuestro propio ojo. Cada hombre y mujer reflexivo sabe que esto es perfectamente verdadero. Ese es un dicho del Nuevo Testamento Cristiano, pero es tan cierto hoy como siempre lo fue. Lo repito: el problema con los hombres está en ellos mismos, y por consiguiente los problemas que los hombres tienen surgen de dentro de ellos mismos.

Me encontré con una serie de observaciones muy interesantes al respecto en el boletín de Southern Medicine and Surgery, tomo de Marzo de 1929, en un artículo escrito por un Dr. J. K. Hall, quien dice:

La mayoría de la dificultad en la vida moderna no es causada por nuestra lucha con la materia, sino con nuestras propias creencias y nuestros pensamientos, y con los pensamientos de otros. El campo de la batalla del hombre está dentro de su propia mente — con sus propios instintos, sus propios pensamientos, sus propios sentimientos.

Esto significa cada uno de nosotros, no el otro compañero, eso significa yo, usted.

Su vida es hecha constantemente más difícil, no solamente por los multitudinarios aparatos con los cuales él tiene que trabajar, pero aún más por la rede de leyes y costumbres con las cuales se ha enredado a sí mismo.
La mayoría de las tragedias de la vida se deben a los conflictos entre formas primitivas y las demandas de la civilización. Conozcámonos a nosotros mismos como somos. ¿Yace el factor causativo del fracaso en el individuo o en las complejidades de un orden social que son demasiado para sus facultades de adaptación? ¿Qué tanta civilización podemos nosotros soportar? ¿No estamos fabricando una estructura social acerca de nosotros que pudiese ser insoportable?

Pienso que la primera parte de este párrafo está bien. La segunda parte creo está parcialmente bien y parcialmente no. No creo que el defecto aludido por el Dr. Hall está en la civilización misma. ¡Qué idea curiosamente distorsionada esa es! Los hombres sembraron maldad, construyeron mal, y luego dicen: ¿Cómo puedo yo vivir en una casa defectuosa como esta? La civilización es el producto de los corazones y mentes de los hombres, y por consiguiente si la civilización es defectuosa, es porque el hombre es defectuoso; porque la civilización es meramente el retoño de hombre mismo. Cuando el hombre se corrija a él mismo, no habrá nada para quejarse fuera de él.

Es bastante probable que los hombres pudiesen construir estructuras sociales las cuales se derrumben bajo su propio peso; pero esto se debe al egoísmo humano y locura en ellos, y no debido a ningún poder de afuera; y la idea que la civilización debería ser renunciada por barbarismo e indulgencia en las así llamadas cosas naturales, lo cual meramente significa autorización y anarquía, como una idea es ambas errática y sin fundamento. ¿No es verdad? Esa es una idea curiosa que la civilización es algo fuera de los hombres en la que los hombres tienen que vivir.

Ahora me cambio a la pregunta con respecto a fuerza y energía: me he referido a esta pregunta, y he tratado de explicarla en este Templo, muchas veces. Y ahora trato una vez más: Fuerza o energía en una mano, y materia en la otra mano, son dos cosas de la misma cosa subyacente o "evento," para adoptar la terminología científica moderna. Esta es una antigua enseñanza arcaica la cual la ciencia moderna está comenzando de nuevo a ver, de nuevo a proclamar y enseñar.

Miren al aspecto moral y ético que esta enseñanza tiene. No más el hombre pude decir: "Yo soy un alma viviente en un cuerpo material, y no existen lazos entre ellos de los cuales yo soy consciente." Esto fue un estado mental curioso, y una idea curiosa, porque si un hombre es responsable de alguien o algo, él es responsable primeramente de él mismo — eso es decir, él es responsable por el cuerpo que llegó a él de la matriz de la naturaleza, porque él mismo se puso a allí. Él ha tenido, en cuerpo así como en carácter, precisamente lo que él mismo construyó en el pasado, y él lo construyó con su propia vida-energía y vida-fuerzas, las cuales son los lazos intermedios entre la así llamada alma y el cuerpo.

Y no pudo existir conexión entre la una y la otra si ellas no fuesen de la misma fábrica, del mismo material natural, del mismo río subyacente de vida, del que materia y energía son solo los dos aspectos manifestados.

La materia es solo otra forma de energía. La energía es solo otra forma de materia, si ustedes prefieren ponerlo en esa forma. Teósofos prefieren decir que materia, materia física, y por supuesto cualquier otra clase de existencia sustancial, es solo espíritu cristalizado o energía, como si fuese, fuerza cristalizada: espíritu en uno de sus modos o fases. Y esto es también puramente ciencia ultra-moderna, aunque los científicos deban utilizar diferentes palabras para expresar la misma idea — y se los marco bien, eso es filosofía arcaica la cual hace apenas unos veinte años atrás fue mofada, ridiculizada y burlada.

En segundo lugar, la mente, la fuerza, o la energía, y la materia, son, estrictamente hablando, irreales, todas ellas tres, eso es decir relativamente irreales, y de ahí de estas tres, la mente está más cerca de la realidad, después viene la fuerza o energía, y la materia es la menos real de todas. Sí, la más irreal es materia la cual, como nosotros la percibimos, realmente no existe per se para nada. En ese sentido es puramente una ilusión, como frecuentemente explico aquí, nuestros cuerpos siendo mayormente vacío, por utilizar la palabra popular, o así llamado espacio vacío.

No existe tal cosa como espacio vacío, pero utilizo esta frase porque por medio de ella sabrán lo que quiero decir. Si un hombre pudiese coleccionar las substancialmente reales "partículas de la mente" de él mismo alrededor de las cuales estos "espacios vacíos" existen, en un sencillo punto, ese punto sería tan pequeño que él tendría que usar un microscopio para poder ver todas las substancialmente reales partículas, partículas de energía, las cuales comprenden la única realidad de su cuerpo físico; y estas substancialmente reales mente-partículas son por ellas mismas solamente reales en un sentido estrictamente relativo, porque ellas mismas son pero el retoño o resultantes de algo aún más fundamental y radical.

Eso es lo que su materia es. Y estos puntos reales que justo he hablado no son materia física. Ustedes podrían llamarlos puntos de sustancia-energía de la naturaleza de la mente. Consecuentemente ninguna de esas tres son cosas separadas en ellas mismas, existiendo en la eternidad por ellas mismas aparte de las otras, sino ellas son tres modos o fases o "eventos" de una Realidad subyacente.

¿Qué es la realidad? Nadie nunca ha sabido completamente. La realidad per se en el más noble sentido teosófico, es desconocida, indescriptible, inmortal, sin muerte. La imaginación del hombre es creativa en pensamiento; y la imaginación disparada por una visión espiritual ha hablado de esta realidad como espíritu y ultra-espíritu, y de lo divino. Pero estas tres son palabras humanas y meramente expresan la incapacidad del hombre para hacer otra cosa que figurar por símbolos verbales lo que en sí mismo no puede ser comprendido. Todo lo que nosotros podemos decir es, en las palabras de las escrituras sagradas Hindús, los Upanishads: la Realidad es Eso. Los antiguos videntes y sabios ni siquiera intentaron calificarlo con una explicación, y todas las explicaciones que fueron hechas concernieron meramente su modo de manifestación. La realidad es la fuente, la raíz, la semilla, de todo lo que es: de todo lo que es — y eso es ilimitado, infinito, eterno, y por consiguiente impensable.

"¿Existen otros planetas en el universo de aquellos que conocemos dentro de nuestro propio sistema solar?" ¿De dónde provienen nuestros planetas? ¿Por qué debería nuestro sistema solar ser el único sistema en los espacios sin frontera del espacio que tenga un sol central, y planetas, satélites solares, girando alrededor de ese sol central en órbitas matemáticas regulares? ¿Por qué deberíamos ser únicos? La pregunta es tan irracional que se contesta a sí misma: nosotros no somos únicos. Somos meramente uno de otros innumerables: un sistema solar entre innumerables otros sistemas solares; pero esto no significa, sin embargo, que cada sol tiene una familia planetaria. Existen excepciones, como la frase humana lo pone, para cada regla; pero la regla es: donde hay un sol, existen sunlings, o sunlets, o planetas.

"Sí no, ¿a qué podemos atribuir el hecho único de nuestra existencia planetaria?" Nosotros no lo podemos atribuir a nada, porque este hecho único no existe. Si existió, sería un enigma perfectamente sin resolver.

"¿Fuimos creados, o hemos evolucionado?" Bien, esa es un vieja pregunta la cual ha sido contestada muchas veces que les aburriría ir a ella bajo cualquier extensión. Nosotros no fuimos "creados" ¿Quién nos hubiese creado, o qué? ¿Hemos evolucionado? Nosotros hemos evolucionado. Pero ¿qué queremos decir por evolución? la pregunta en verdad es: ¿qué es evolución realmente? ¿Es eso Darwinismo? ¡Absurdo! ¿Es eso Lamarckismo, o neo-Darwinismo, o neo-Lamarckismo? ¡Absurdo! Éstas son teorías, teorías transitorias, teorías honestas si ustedes gustan. No estoy cuestionando la honestidad. Estoy cuestionando el hecho. Ninguna nunca ha sido probada, y todas son simplemente intentos por especialistas científicos para crear una forma de teoría científica la cual contestará algunos de los problemas que la naturaleza presenta biológicamente; pero todo mundo sabe que otros problemas están sin resolver por cualquiera o todas estas teorías.

Nosotros hemos evolucionado, o mejor dicho hemos evolucionado nosotros mismos, a lo largo del método que con frecuencia he presentado aquí. Todo cuanto es, es en su último centro un punto de conciencia, una mónada. Por favor no rechacen este pensamiento porque ustedes protestan a las palabras en las cuales parafraseo esto. Sí a ustedes no les gustan las palabras, entonces escojan sus propias palabras, pero les ruego capten la idea. Esta mónada es inmortal. Eso es espíritu, y es también super-espíritu. Eso está ligado con todo en todos lados; y ningún hombre conoce la distancia, espiritualmente hablando, entre este centro monádico interior de nuestro propio ser y Eso: en cualquier caso, todo lo que nosotros sabemos es que este centro monádico esta en y forma Eso. No puede estar fuera de eso.

Este centro individual de conciencia es un foco de energías, fuerzas, substancias, y posee todas las características de la individualidad, y estas fuerzas y substancias y características que este centro monádico está constantemente vertiendo hacia enfrente, de ahí más completamente auto expresándose a sí misma en los vehículos, sus propios retoños, en los cuales se encarna a sí mismo de tiempo en tiempo, de período en período: en lo que se refiere a nuestra familia humana esto significa la migración de la mónada de encarnación a encarnación como pasa de una esfera de vida y cuerpo hacia otra esfera de vida y cuerpo, pasando un día-noche en cada tal posada corporal, como un viajero pudiese decir lo hace.

La evolución es, en teosofía — eso es decir en la sabiduría antigua — justo lo que la palabra en Latín etimológicamente significa: la desenvoltura, el arrojar hacia afuera, el sacar hacia enfrente, de lo que está dentro — no agregar ladrillo a ladrillo, o de piedra a piedra, o de átomo a átomo, eso es decir de mera experiencia a mera experiencia. Ese proceso crearía meramente una pila incompleta y sin sentido de seres humanos sin individualidad. Tales seres serían solo montones, pilas, sin individualidad, sin una centralizada conciencia individualizada.

Por el contrario, evolución salta en su acción desde dentro hacia afuera; y el hombre o cualquier otra entidad, y la bestia, aún el vegetal, el mineral, los ángeles o arcángeles sobre nosotros — si nos les gustan estos términos, entonces llámenles por el nombre de dioses, o super-dioses, o dhyan-chohans, llámenles por el nombre que ustedes deseen; toda las vastas jerarquías sobre jerarquías de seres en el espacio, espacio interior y exterior, espacio visible o invisible- todos están progresando, creciendo: por eso es evolución. Evolución es sacar hacia afuera lo que está dentro.

¿Por qué es una azucena una azucena? ¿Por qué es una rosa una rosa? ¿Por qué es un roble un roble? ¿Por qué es un hombre un hombre? ¿Por qué es un dios un dios? ¿Por casualidad? ¿Qué es casualidad? ¿Me dirán ustedes qué es casualidad, por favor? Yo puedo decirles. Cuando nosotros no sabemos la explicación de una cosa, decimos que eso pasó, solo pasó, y eso es casualidad. Casualidad es una palabra que esconde nuestra ignorancia, y es una confesión de ignorancia.

"Ya que la ciencia nos dice que materia es la única cosa sólida y real en el universo conocido por nosotros, ¿cómo puede existir tal cosa como espíritu del cual se dice que es inmaterial e insubstancial? Y si el espíritu existe, ¿cómo algo tan vago, débil, e insubstancial afecta la materia la cual es tan burda, densa, y sólida?"

Supongo que un error más grande difícilmente pudiese ser hecho que ese involucrado en la pregunta de arriba. Nosotros justo hemos visto que la materia es hoyos, vacíos, "espacio vacío." Materia es la única cosa que realmente no es. ¿Qué entonces es lo que existe? ¿Qué sostiene a las estrellas en sus cursos? ¿Qué construye al universo? ¿Qué gobierna el crecimiento del pasto, de tal manera que, de acuerdo con el hermoso viejo mito, aquel que tiene oídos para oír pudiese oír el crecimiento del pasto y el florecimiento de los árboles?

Espíritu es energía, la forma más fina, la forma más pura, substancia-energía: el originante, por usar un término filosófico, de todas las varias energías o fuerzas y substancias y materias que existen. Todas estas últimas, todas estas otras, son modos, fases, eventos, de espíritu. Las fuerzas involucradas en el espíritu son indescriptiblemente tremendas que no ser humano puede adecuadamente concebirlas, mucho menos adecuadamente explicarlas.

Consideren las fuerzas encerradas en un simple átomo — un tema de pensamiento el cual por algún tiempo ha estado encantando la atención de nuestros físicos químicos, así como la imaginación de los románticos. Estas fuerzas son tan grandes que sí fuese permitido a un hombre insensato soltar estas fuerzas para su propio propósito egoísta, él fácilmente desintegraría la misma fábrica del mundo sobre y en el que vive.

Ahora llego a esta última pregunta la cual voy a mencionar hoy. "La velocidad de la luz, usualmente estimada en la física moderna a ser de 186,000 millas humanas por segundo, es afirmada ser el límite de velocidad más alta de cualquier cuerpo material en la naturaleza. Los científicos modernos reivindican que es imposible para cualquier velocidad material más alta a existir, y que la Teoría de la Relatividad de Einstein prueba esto. ¿Qué tiene usted que decir al respecto?"

En primer lugar digo lo que he dicho antes, que la teoría de la relatividad del Dr. Albert Einstein es en principios una sincera y sumamente interesante contribución al tesoro del conocimiento humano actual; pero al decir eso, me refiero a los principios fundamentales, no a ninguna demostración matemática particular que él pudiese haber pronunciado, no a los particulares de matemáticas por las cuales él pudo intentar expresar estos principios fundamentales de la teoría que él ha dado al mundo. Son los fundamentos a los que el teósofo tan cordialmente ha aclamado.

La velocidad de la luz estimada en 186,000 millas por segundo en nuestra tierra, está directamente implicada en la demostración de la teoría de la relatividad de Einstein; y es solo esta constante matemática, así llamada — es decir, la prácticamente invariable velocidad de la luz — que el teósofo no acepta como un hecho natural de aplicación universal. No es el más alto límite de velocidad para cualquier cuerpo material, y se los demostraré en un rato más, cuando menos por sugerencia y una serie de hecho sugestivos los cuales brevemente pondré ante ustedes.

Sin duda alguna la luz viaja rápido, con mayor velocidad, que ninguna otra cosa material conocida para nosotros sobre esta tierra. Esto es incuestionable. Pero cuando los hombres sobre esta tierra, basan sus estimados de la velocidad de la luz sobre los experimentos de Fizeau, quien dio al mundo los resultados de sus investigaciones en la experimentación de luz en 1849, y de Cornu, quien mejoró y revisó los experimentos de Fizeau en los años setentas del último siglo — estos dos experimentadores científicos siendo franceses del último siglo — y de acuerdo con las últimas correcciones de Foucault, otro francés, y según un investigador aún posterior de los Estados Unidos, Michelson, un americano, y de acuerdo al trabajo a lo largo de las mismas líneas del famoso americano Simon Newcomb: ellos ignoran, quizás no en pensamiento pero cuando menos en resultados, una cosa, a saber, el fenómeno electromagnético que sucede sobre esta tierra en nuestra atmósfera densa, y de acuerdo a condiciones electromagnéticas las cuales pertenecen a este nuestro globo, de ninguna manera necesariamente prevalecen como fenómeno idéntico y sometido a idénticamente las mismas condiciones naturales en el espacio estelar. Esto me parece ser una afirmación obvia, y de ahí que cualquier generalización de carácter universal son, por decir lo menos, arriesgadas.

Las cortas distancias con las cuales estos eminentes científicos han trabajado, a quienes estamos agradecidos por la impersonalidad y por el éxito parcial de sus trabajos tan lejos como estos hayan ido; aún la corta distancia a lo largo de la cual ellos han medido la velocidad de la luz sobre nuestra tierra: es una distancia la cual es, en comparación con los espacios estelares, virtualmente infinitesimal: unas cuantas millas solamente, algunos veintidós kilómetros y un poco más en Francia, y algo aún mucho menor en este país; y con respecto de sus opiniones esa luz se mueve en un vacío con una velocidad un poco mayor que en la atmósfera de nuestra tierra, debe ser recordado claramente que todos estos estimados de la velocidad de la luz in vacuo son todos solo basados en teorías y nunca hasta ahora han sido probadas por la experimentación real — cuando menos si tal experimentación ha tomado lugar, es completamente desconocida para mí.

Ahora, permítanme decirles algo interesante. La Vía Láctea es hoy supuestamente nuestro universo. Nosotros los teósofos decimos también que es así: nuestro propio particular hogar-universo; y la nébula — esos vestigios débiles de luz láctea, muy pocos de los cuales pueden ser vistos algunas veces a simple vista en los cielos en la noche — son en la mayoría de los casos supuestos a ser hoy lo que son llamados universos-islas, eso es decir, cuerpos extensos de estrellas, sin duda con sus planetas alrededor de ellas, congregadas juntas en estos racimos de mundos individuales, universos-islas como son ellos llamados hoy.

De estas nébulas existen sin duda decenas de miles, y posiblemente cientos de miles de ellas, y algunas son racimos de estrellas, la gran distancia que hace aparecer a nuestra visión, sin ayuda o con ayuda del telescopio, son las manchas tenues de luz láctea. Pero como ninguna de estas ha sido descubierta ser tan larga en diámetro, o tan gruesa, como nuestro propio sistema de la Vía Láctea es, sistema que tiene la forma de un lente, o de un reloj delgado, los astrónomos llaman a nuestra Vía Láctea por el nombre popular de universo-continente; y los otros racimos de estrellas nébulas las cuales vemos y las cuales son en muchos casos realmente vastas masas de millones de soles, son llamadas universos-islas.

Entre estas nébulas existen algunas que son irresolubles, eso es, que no poder telescópico nunca ha sido capaz de quebrarlas en sus componentes de soles individuales, cuyas luces colectivas las hacen parecer como tenues fantasmas estelares en la noche del cielo; y, por otro lado, algunas de estas irresolubles nébulas son probablemente extensos cuerpos de incandescente substancia-materia primordial la cual los astrónomos popularmente llaman cuerpos de gas incandescente.

Pero otras de estas nébulas son resolubles, y, como he dicho, ahora han encontrado que consisten en millones de millones de soles agrupados juntos: algunas de las nébulas son anulares o tienen forma de anillo: algunas de las nébulas son espirales con mechones o serpentinas expandiéndose desde el corazón de ellas.

Un buen ejemplo de la nébula hasta ahora irresoluble es la gran nébula en la constelación de Orión, la cual es probablemente mundo-materia original, y por consiguiente de una fecha evolucionaría más joven que la nébula brillante de cualquier otra clase.

También se conocen las que son llamadas nébulas oscuras, recientemente descubiertas. Si ustedes miran dentro de los espacios de la Vía Láctea cuando la luna no esté brillando, ustedes verán, especialmente aquellos que estén más cerca del ecuador, ciertas manchas muy oscuras o líneas o espacios, lo que ha sido costumbre llamar en la lengua inglesa sacos de carbón, porque ellas parecen tan negras, tanto al ojo como al telescopio, y ningún telescopio ha sido capaz de ver más allá o a través de estos sacos de carbón. Se pensó originalmente, cuando los telescopios fueron utilizados por primera vez y por muchos años después, que estos así llamados sacos de carbón eran simplemente hoyos a través de la Vía Láctea, y que la oscuridad era simplemente el efecto visual de las profundidades infinitas el espacio.

Ahora los astrónomos piensan que han descubierto lo que estas oscuras o negras prolongaciones son. Ellas son ahora consideradas ser masas nebulares oscuras consistiendo de alguna clase de substancia o materia desconocida que oscurece la luz de las estrellas más allá de ellas, y la cual nos aparece negra u oscura, quizás por la comparación con la brillantez de las estrellas, o quizás no.

Por el otro lado, si vemos unas pocas estrellas aparentemente localizadas en estos sacos de carbón o negras prolongaciones, se cree ahora ser simplemente porque estas estrellas son soles entre nosotros y los sacos de carbón o manchas negras. Las vemos porque son proyectadas contra estas nébulas oscuras en el fondo.

En nuestra enseñanza teosófica, estas nébulas oscuras son materia elemental o primordial: materia durmiente, materia latente, materia en un estado de desvinculación atómica. ¿Captan ustedes la idea? Ellas son materia primordial en la cual las actividades cinéticas de la construcción del mundo no ha comenzado aún; mientras que en las nébulas iluminadas son nébulas ya comprometidas en el proceso de hacer el mundo, y creando todo el espectro en orden de brillantez y desarrollo evolutivo desde la difusa o irresoluble nébula, como la de Orión, a las diversas figuras de nébulas compuestas de racimos de millones de millones de estrellas.

Algunas de estas nébulas iluminadas son lo que los astrónomos llaman nébula espiral debido a su forma de espiral y más o menos plana o forma lenticular, eso es decir, un lente delgado en forma de reloj, y nuestra Vía Láctea, pudiendo ser vista desde una extensa distancia, sin duda alguna aparecería como una nébula, y probablemente una nébula espiral, o quizás una nébula anular. Hemos de recordar siempre que nuestro propio sol es una de las estrellas en el racimo de la Vía Láctea y se dice que se encuentra no muy lejos de la porción central del sistema de la Vía Láctea, y un poco hacia el norte del plano pasando a través de la figura central de la Vía Láctea.

[una página de tres ilustraciones aquí (p.46-7)]

Voy a tomar como un ejemplo, con el propósito de las observaciones que haré ahora, la gran y maravillosa nébula espiral en la constelación de Andrómeda, una de las constelaciones en el norte del cielo, porque es uno de los más hermosos ejemplos conocidos para nosotros de una nébula espiral, y más porque es una de las nébulas situada más cerca de nosotros, y aún más porque es ahora considerada ser una de los universos-islas.

Este diagrama el cual ahora dibujo sobre el pizarrón nos da una vaga idea de cómo la nébula se muestra cuando es vista a través del telescopio. Su alargada apariencia se debe al hecho que es vista parcialmente desde el borde. Nosotros no vemos esta nébula plana o de perfil, pero la línea de incidencia de nuestra visión la lanza a más o menos un ángulo puntiagudo, lo cual da la apariencia de una figura alargada. Sí ustedes sostienen su reloj ante su cara, y lo miran casi al borde, les parecerá alargado, aunque sea redondo.

Ahora, cuando se conoció que la Vía Láctea era mucho más larga de lo que previamente se había pensado, y que algunas de la nébulas agrupadas sobre los cielos, tal como la gran nébula espiral de Andrómeda, pudiera ser otro gran universo como nuestra Vía Láctea, en otras palabras un universo-isla, gran interés se produjo entre los astrónomos, y los astrónomos y matemáticos y físicos estelares comenzaron a estudiar la materia con un pensamiento y cuidado mucho más grande que nunca antes; y solamente hace algunos años atrás se llego a la conclusión que la nébula espiral estaba en rotación, es decir, cada una dando vueltas alrededor de su propio centro, y la nébula espiral de Andrómeda fue un ejemplo típico en el punto de argumento. Ellos encontraron que esta nébula particular rotaba es decir, hizo una ronda completa, en cien mil de nuestros años humanos, esto es, cien mil años solares. Al mismo tiempo encontraron que el diámetro de esta nébula Andrómeda era de 50.000 años luz. Ustedes saben, supongo, que un año luz es la distancia en la cual la luz, corriendo a través del espacio al estimado de la figura terrestre de 186,000 millas por segundo, viaja en un año humano.

De este modo, la nébula espiral de Andrómeda fue descubierta estar en rotación, haciendo una ronda completa en 100,000 años; que su diámetro era de 50,000 años luz. ¿Qué pasó entonces? Los científicos estaban estupefactos tanto como perplejos a esta combinación de condiciones. ¿Saben ustedes porqué? Yo les diré.

Ustedes saben como obtener la circunferencia de un círculo si ustedes saben el largo del diámetro. Pi es una letra del alfabeto griego, propiamente pronunciada como es el carácter del alfabeto inglés P. Es el carácter griego del sonido P, y es la primera letra de la palabra griega Periphereia, significando la periferia o la circunferencia. En matemáticas pi es una constante matemática e igual en valor numérico a 3.14159265 y más.

Ahora la forma en la cual se obtiene la circunferencia de cualquier círculo, si ustedes conocen el largo de su diámetro, es multiplicar el diámetro por el valor pi: πD, o lo que llega a ser lo mismo, 2πR. El diámetro de la nébula espiral en Andrómeda es 50,000 años luz. Multiplicando la figura por pi, la constante matemática de la que justo hablada, ustedes obtendrán la periferia en años luz de la nébula de Andrómeda; y ustedes encontraran por lo tanto que un rayo de luz acelerando a lo largo circunferencia de este nébula espiral en Andrómeda hará un circuito en cerca de 158,000 años humanos. (Por el propósito de esta ilustración estoy aceptando el usual y estimado valor de la velocidad de la luz de 186,000 millas humanas por segundo, y acepto esto meramente por el propósito de mi ilustración, porque es lo que los científicos aceptan.)

¿Qué significa todo esto? Significa que como la nébula de Andrómeda en sus partes periféricas, rota en 100,000 años humanos, y eso es lo que a un rayo de luz viajando a la velocidad de 186,000 millas por segundo le tomaría 158,000 años correr alrededor de la circunferencia, la nébula esta por lo tanto girando más rápido que la velocidad de la luz.

¡Por supuesto que hubo consternación y perplejidad en el campo de los científicos! La luz, de acuerdo a la teoría de la relatividad, se supone que es la más alta velocidad que cualquier cosa material pudiese alcanzar; y sin embargo, aquí tenemos un nébula que en sus porciones exteriores o periféricas, es decir, a lo largo de los límites de su circunferencia, está rompiendo a través del espacio a una velocidad rotacional de 1.6 veces la velocidad de la luz. Esto por supuesto es científicamente "imposible."

¿Qué pasó con el presunto hecho del descubrimiento de la velocidad rotacional de la nébula de Andrómeda en 100,000 años? El así llamado hecho descubierto fue calladamente tirado por la borda, y la teoría correspondiente al índice de velocidad de la luz fue conservada.

Voy leer a ustedes en esta conexión un extracto sumamente interesante de una simple conversación en la radio hecha por un muy eminente astrónomo, Dr. Willem J. Luyten, quien, si no es holandés, es cuando menos aparentemente un holandés por nombre, y quien muestra el espíritu más loable de franqueza y honestidad, aunque me sorprende de verdad porqué él no prestó atención al hecho del cual estoy tratando de mostrar.

Investigaciones más recientes dan la impresión que el sistema de la Vía Láctea era mucho más largo de lo que se había pensado que era, y otras observaciones indicaron al mismo tiempo que la nébula espiral estaba en rotación. Fue esta rotación la que muy cercanamente probó ser fatal a la teoría que la nébula espiral son objetos como nuestra Vía Láctea. Porque las espirales rotaban demasiado rápido; tan rápido que ellas harían una vuelta completa en el tiempo increíblemente corto de cien mil años. Nosotros decimos "el tiempo increíblemente corto," de cien mil años, porque estas espirales son demasiado grandes. Cuando menos, ellas fueron supuestas tener un diámetro de cerca de cincuenta mil años luz, lo cuál significaría que, si la espiral completa rotaba una vez en cien mil años, las porciones externas viajarían una distancia de ciento sesenta mil años luz en ese tiempo. Consecuentemente viajarían más de un año luz por año, y estaría viajando más rápido que un rayo de luz — más rápido que ciento ochenta y seis mil millas por segundo.

Estos fueron los supuestos hechos que fueron descubiertos.

Después de que hubieron realizaron estos cálculos, los astrónomos hicieron una pausa para reflexionar, porque tal resultado era increíble.

Ellos tenían una teoría. Los hechos no encajaban en la teoría, así los hechos fueron increíbles.

Usted puede pensar que los astrónomos no son conservadores, y que ellos dan la bienvenida a nuevos resultados observacionales. Es verdad, pero si existe una cosa que la ciencia moderna considera como absolutamente imposible, es la de cualquier cuerpo material viajar más rápido que la luz. La velocidad de la luz es un límite de velocidad rígido impuesto por la teoría de la relatividad, y no puede ser excedida por ningún cuerpo material. Verdaderamente, es más que eso. El hecho que la velocidad de la luz no pueda ser excedida es un principio fundamental en física moderna — la Constitución del Universo. La ciencia pudiese continuamente cambiar sus reglamentos; pudiese continuamente abandonar viejas teorías y adoptar nuevas, pero lo piensa dos veces antes de modificar su Constitución.

Bien, ellos deben haber trabajado sobre el problema por un largo tiempo, conforme a el tiempo científico que va hoy en día, y, finalmente "evidencia conclusa" de la actual existencia de los universos-islas llegó en el año 1924.

Evidencia conclusa llegó en 1924… La distancia [de la nébula espiral en la constelación de Andrómeda] que nosotros obtenemos de estas medidas es un millón de años luz…Universos-Islas han llegado a su existencia.

Ahora escuchen esto. Después de probar ciertas cosas las cuales ya habían sido probadas antes, alcanzamos la conclusión de este extracto interesante, el cual ahora les leeré, meramente señalando que me sorprende porqué el Dr. Luyten no dice ni una palabra acerca de la velocidad rotacional estimada de la nébula de Andrómeda de cien mil años, el que hoy, sin lugar a dudas, es un hecho científico aceptado sino entrara en conflicto tan violentamente con la teorética velocidad de la luz, el así llamado último límite de velocidad del mundo material.

Ahora que sabemos su distancia, podemos decir más acerca de la gran nébula espiral en Andrómeda. Su diámetro es cerca de cincuenta mil años luz, y contiene millones de millones de estrellas. Todas aquellas estrellas que nosotros vemos en la nébula son miles de veces más brillantes que el Sol; de verdad, si pudiéramos poner el Sol a esta distancia, no sería posible fotografiarlo, aún con nuestros más poderosos telescopios. Podemos ahora calcular la brillantez de esa impresionante estrella que parpadeaba en la nébula en 1885, y se mantenía visible por un corto tiempo. En el momento de su máxima brillantez, esa fue cien millones de veces más brillante que nuestro Sol. Mientras que estaba en este esplendor, esta estrella gigante estaba emitiendo tanta luz, y enviando tanta energía hacia el espacio, que estaba perdiendo, de acuerdo con la teoría de la relatividad, más de dos cientos trillones de toneladas de materia cada segundo.

Ven ustedes, amigos, ni una sola palabra acerca del punto importante en esta conclusión del Dr. Luyten — un punto el cual es pasado de largo en perfecto silencio: quiero decir la rotación de nébula Andrómeda en cien mil años, la que aparentemente había sido previamente probada científicamente. Las propias palabras del Dr. Luyten son evidencias de esto. Fuese yo un poco irónico, diría que los astrónomos, cuando menos la mayoría de ellos, evidentemente piensan que algo está mal acerca de los hechos de la naturaleza, pero no con su teoría — probada en la tierra, pero no universalmente — esa luz es la más veloz entidad material viajando en el universo: olvidando, como nosotros teósofos debiéramos señalar, que lo existe en los vastos espacios del espacio, fuera de las poderosas atracciones electromagnéticas de tal cuerpo como nuestra tosca, densa, tierra, debe ser, y es cierto, muy diferente de lo que es aquí.

Me refiero por supuesto a las condiciones en las que la materia se encuentra en las nébulas y en los soles, en contraste con las condiciones bajo las cuales nosotros humanos conocemos la materia en nuestra tosca, densa tierra; y similarmente me refiero a las condiciones bajo las cuales la energía o la fuerza se manifiestan en la estrella o en la nébula de lo que deben de manifestarse en nuestra propia esfera física y aún en nuestro propio sistema solar.

La teosofía nos enseña que la velocidad de la luz pudiese fácilmente ser 186,000 millas más o menos por segundo sobre esta tierra, y sin embargo tiene un índice muy diferente de velocidad cuando está viajando bajo condiciones muy diferentes de lo que existe aquí en nuestro planeta: de hecho, la teosofía enseña que la luz viaja mucho más rápido en lo que los astrónomos llaman espacio vacío, o los espacios interestelares o extensiones inter-nebulares, de lo que lo hace aquí en la tierra.

Antes de que los deje esta tarde tengo lo que creo es un deber a cumplir, y cerrando mi lectura brevemente lo completaré. He recibido una carta patética en la forma de una pregunta. Deliberé por largo tiempo después de recibir esta comunicación si debería hablarlo en público o no: pero como el escritor, quien no reveló su nombre, me dio su permiso para leer su carta en público, si así lo deseaba, y dijo que tendría un amigo en este Templo, o que él mismo estaría aquí, hoy o en el próximo domingo, finalmente he decidido leerla, porque su petición me ha tocado profundamente; y como es en el sentido de un llamado para ayuda, no me preocupa ser crítico y preguntar porqué él prefiere esta forma en lugar de recibir una respuesta privada por escrito de parte mía.

El escritor de esta carta, la cual leeré ahora a ustedes, es, un empleado en algún banco, Yo creo:

. . . California, Junio 17.
Prof. G. VON PURUCKER,
Universidad Teosófica, Point Loma, California.
Estimado Señor: . . . Le pido su perdón por hacer esta pregunta, porque quizás usted pueda darme alguna ayuda real, aquí está la situación:
Soy un hombre de mediana edad, y cerca de un año atrás me encontré con esta chica o joven mujer. Ella me atrajo demasiado, porque no tenía ningún otro compañero merodeando alrededor de ella, que pudiese ver. Muy pronto nos interesamos profundamente el uno con el otro, y en un poco tiempo estábamos intercambiando señales como los amantes lo hacen, así que nada más pasó entre nosotros. Ella sabía que la admiraba desde el principio porque era auto-respetada, y se guardaba a sí misma, lo que me hizo pensar que sería totalmente leal al hombre que ella amara; le dije de esto una vez.
Un día accidentalmente la descubrí con otro tipo: vi al momento que ellos eran más que amigos, pero nada malo del todo, solo medio amantes por así decirlo. No le dije nada a ella entonces. Estaba demasiado herido. Ella no me vio, y nunca le dije una palabra a ella, solo la miré, y esperé.
Pronto después de nuevo accidentalmente la vi casi aventándole un beso a él; y ese mismo día más tarde, ella me vio y me aventó un beso. Solamente volteé mi cabeza para otro lado, y me fui caminando. Creo que mi corazón estaba rompiéndose. Cuando me vio la siguiente vez, ella me dijo: "¿Qué pasa? ¿He hecho alguna cosa mala?" Estaba tan dolido del corazón que no podía hablar fácilmente, pero finalmente le dije lo que la había visto hacer. Me dijo que era un tonto, que ella solo se preocupaba por mí, y que solamente lo hizo con el otro tipo para que nadie supiera acerca de mi, porque yo no era rico y sus padres podrían objetar, y ella no quería un escándalo.
No puedo dejar de pensar que una chica como esa no es la clase de chica con quien me quiero casar, aunque, realmente me preocupé por ella antes de que esto sucediera. Soy un hombre decente, y quiero casarme con una chica quien sus hijos la respeten. ¿Piensa usted que debería casarme con ella? Yo siento que no puedo amarla ahora. . . .

Qué difícil es para un hombre contestar una pregunta como esta. Todo lo que puedo decir es que el sufrimiento de tal situación es muy grande sin duda; y será entendido por la mayoría de nosotros. La mayoría de nuestras pruebas y dificultades llegan a nosotros porque nosotros mismos, aún por difícil que pudiese parecer decirlo así en el tiempo presente, hemos traído estas desgracias hacia nosotros. Un hombre debe ser un hombre, y debe actuar como un hombre, bajo todas las circunstancias.

Diré lo siguiente: no culpo a la mujer de la cual él habla. No se nada acerca de ella, y no se nada acerca de su punto de vista. Puedo solamente decir, en respuesta a esta pregunta de este hombre desafortunado, que la confidencia, o la confianza, y la simpatía, y el respeto son las únicas bases reales para una feliz y honorable vida matrimonial, si él no tiene estas bases, creo que casarse con esta desafortunada mujer sería un grave error. Ya sea que la culpa sea de ella, o que él la haya malinterpretado, no importa, para nada, si él ha descrito la situación correctamente; porque aunque ella pudiese ser inocente de cualquier delincuencia moral en cualquier sentido, aún una mujer quien, si los hechos han sido acertadamente reportados, considerará inofensivo provocar a dos hombres al mismo tiempo, está equivocada en cuanto a la acción concierne. Primero, ella le está haciendo un daño profundo al otro hombre; segundo, ella le está haciendo un daño aún más profundo al hombre que ella dice amar: y tercero, ella se está haciendo el daño más profundo a su propia alma y a su condición de mujer.


No. 4

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