Preguntas Que Todos Hacemos por G. de Purucker

Theosophical University Press En Línea


Vol. 1 No. 8 (19 de Noviembre de 1929)

ALGUNAS PREGUNTAS QUE LOS ADULTOS HACEN

Presentada el 19 de Noviembre de 1929

Preguntas que todos hacemos; y esta tarde me siento en un estado de ánimo muy inquisitivo. Me pregunto si no sería mejor hablarles desde mi corazón esta tarde en lugar de intentar contestar las preguntas que me han enviado; porque estos días en la Sede Internacional Teosófica son muy bellos: días cargados con un sublime mensaje que ha llegado a nuestros corazones y mentes más particularmente desde el deceso de mi gran predecesora Katherine Tingley.

Estoy en ese estado de ánimo: ¿Debería yo hacerles algunas preguntas, o debo apelar a sus corazones y a sus mentes? Y me pregunto qué voy a hacer. Tengo aquí unas doce o trece preguntas, preguntas las cuales trataré de responder, no obstante, han sido enviadas por amigos, y sé que están esperando por tales respuestas como soy capaz de dárselas — respuestas sobre una variedad de temas. Estoy inclinado a pensar — recordando una o dos de estas preguntas- que las contestaré, porque al contestar algunas de estas preguntas, estaré posibilitado para hablarles desde mi corazón al mismo tiempo.

Sé que estarán interesados en lo que un líder teosófico y maestro tiene que decir en respuesta a algunas por lo menos de estas preguntas. La primera por lo tanto que tengo en la lista ante mí es:

¿Cuál va ser su política como nuevo Líder y Oficial Principal de la Sociedad Teosófica y Hermandad Universal con respecto a la conducta de esa organización?

Confieso que me siento un poco desconcertado. Esta es una gran pregunta para responder: "¿Cuál es su política?" Tengo una política muy definida — una clarísima, la cual no es la mía propia, en un sentido, pero que ha sido puesta sobre mi como un deber sagrado a seguir; y la cual he tomado en mi corazón y mente y la llevaré a cabo: y por lo tanto en ese sentido es la mía propia. ¿Quién la puso sobre mí? Katherine Tingley. Ustedes pueden saber que tenemos una línea de sucesión en la Sociedad Teosófica la cual es diferente quizás de cualquier otra cosa en el mundo. El cristianismo en sus tempranos años tuvo un tanto la misma idea, la cual llamó la Sucesión Apostólica, eso es decir, que maestro sucedía maestro, o líder sucedía líder; pero el aspecto espiritual de este verdadero sistema murió muy rápido en la Iglesia Cristiana y en los siglos primeros de la historia de esa sociedad eclesiástica.

Pero no ha muerto entre nosotros, y que los dioses inmortales prevengan que nunca muera, porque está basada en un hecho espiritual o funcionamiento de la naturaleza. La luz de los sagrados sabios es transmitida de mensajero a mensajero a través de las edades; y ciertos seres, ciertos seres humanos, pueden ser capacitados para transmitir esa luz en pureza y en plenitud, y es su deber y su gozo transmitirla.

Esta cadena de sucesión en maestros es de lo que se habla con frecuencia en la tradición histórica Griega como la Cadena Hermética o la Cadena Dorada, como es algunas veces llamada, y fue considerada entre los místicos filosóficos Griegos alcanzando desde el Padre Zeus a través de una serie espiritual y después una serie de seres humanos nobles hasta llegar a los hombres ordinarios. Esta fue una enseñanza de los Misterios en donde fue completamente explicada; y pudiera decirles aquí y ahora que es una enseñanza verdadera porque representa distintivamente y claramente una verdadera operación de la Naturaleza. Copias más o menos tuenes de esta Cadena Hermética o Cadena Dorada o Sucesión de maestros fue tomada por varias sectas formales posteriores y exotéricas, tales como la Iglesia Cristiana en donde fue llamada la Sucesión Apostólica.

Por supuesto cuando la Sucesión Apostólica, como se llevo a cabo en la Iglesia Cristiana, se convirtió en una mera formalidad, en un asunto de elección al puesto de maestro, o un mero nombramiento, la luz, o lo que fue de la divina luz, se había ido; y consecuentemente, la Sucesión Apostólica en la Iglesia Cristiana no es más que un blanco sepulcro lleno con los ideales de hombres muertos, que han dejado, por decirlo así, su aroma en el blanco sepulcro. Esto no es una crítica de la buena gente de la Iglesia Cristiana. Estoy diciendo simplemente un hecho histórico y esotérico, y oculto.

En todas las grandes Escuelas de Misterios de la antigüedad existió esta sucesión de un maestro siguiendo a otro maestro; o, como el mundo lo puso, de un líder siguiendo a otro líder, cada uno pasando la luz hacia su sucesor como él mismo la había recibido de su predecesor; y mientras que esta transmisión de luz fue una realidad, era una cosa espiritual. Por lo tanto todos estos movimientos vivieron, prosperaron, e hicieron gran bien al mundo.

Estos Maestros fueron los mensajeros a los hombres de lo que los teósofos llaman la Gran Logia Blanca de los Maestros de Sabiduría. Es tiempo que el público conociera algo de estas cosas — la verdad acerca de ellas; porque estas, nuestras antiguas enseñanzas teosóficas, han sido ya más o menos tergiversadas; y existen algunas ideas fantásticas en el exterior acerca de lo que creemos y lo que no creemos.

Así entonces, la piedra angular de mi política es el pasar la luz: radiante, pura, y brillante como la he recibido. Como la he recibido, así la pasaré.

Con respecto a los detalles de mi política, les haré saber un pequeño secreto que sólo recientemente he comunicado a mis oficiales de más confianza; y es este: que mi gran predecesora, Katherine Tingley, escondió en su corazón la política que ella me dijo llevara a cabo después de que ella se hubiese ido. Ella me dijo: "G. de P., usted debe de hacer lo que no he sido capaz de hacer, porque nadie estaba listo; pero usted puede hacerlo; usted puede trabajar con ayudantes y oficiales entrenados, los cuales no tuve para trabajar en el comienzo. Yo he gastado mi vida, he dado todo lo que soy y todo lo que tengo, para entrenar a los miembros de la sociedad para que comprendan; porque comprendiendo pueden recibir, y recibiendo en turno pueden dar."

Ese fue el más querido deseo de Katherine Tingley; y la dirección en la cual esta línea de política será seguida es un regreso a las líneas originales de pensamiento y enseñanza que fijó H. P. Blavatsky, la principal fundadora de la Sociedad Teosófica en tiempos modernos. ¿Porqué no fueron seguidas antes? porque no podían ser. Fueron demasiado esotéricas, demasiado difíciles, aún para los miembros del Movimiento Teosófico de entender y seguir, y por lo tanto mi gran predecesora cedió toda su vida en su liderazgo para entrenar, enseñar, elevar el pensamiento y entendimiento de los miembros de la Sociedad así que cuando el tiempo llegase para la liberación a sus corazones y sus mentes de las más sagradas verdades de las enseñanzas esotéricas de la sabiduría antigua, ellos pudiesen recibirlas porque entonces estarían posibilitados para comprenderlas.

Ustedes ven lo que quiero decir cuando expongo que la piedra angular de mi política es tal y tal cosa, y que para mi es un deber sagrado. Al decirles esto puedo sacar mi corazón hacia ustedes, hablarles francamente — para aquellos de ustedes quienes estén interesados, y aún para aquellos de ustedes quienes han venido meramente a escuchar lo que un conferencista teosófico podría haber dicho.

Dense cuenta, amigos, que todos los movimientos tales como la Sociedad Teosófica son movimientos históricos; y aquellos de ustedes quienes entiendan algunas de nuestras enseñanzas y de la historia del Movimiento Teosófico así mismo sepan que no es ningún aspecto diferente de los movimientos similares del pasado; y que todos estos movimientos diferentes, considerados como cuerpos, tienen una enseñanza común, una doctrina central, y esa doctrina-corazón es la antigua Sabiduría-Religión de las edades, transmitida en la antigüedad, por ejemplo, en los países que limita el mar interior de Europa a través de lo que fue ahí llamado las Escuelas de los Misterios.

Las enseñanzas dadas en estas Escuelas de los Misterios antiguos fueron la base principal de todas las grandes religiones y filosofías del pasado, y de ellas todas estas grandes religiones y filosofías han hoy más o menos degenerado. Si en verdad pudiese hacer una sola excepción, sin embargo, una excepción la cual hago con una simple reservación, y esta excepción es la gran religión Buddhista. Yo hago esta excepción simplemente en justicia. Los teósofos no son Buddhistas, pero esa gran religión fundada por el más noble vidente y sabio que la tierra ha visto por miles de siglos — no años — tiene la menos degenerada de las enseñanzas originales de la Sabiduría Antigua.

Pero aquí viene la reservación de la que hablo: la excepción anterior no significa que las enseñanzas Buddhistas como existen hoy en las escrituras Buddhistas son técnicamente teosóficas: por esta razón, aún esas nobles enseñanzas Buddhistas fueron enmarcadas por el gran fundador del Buddhismo en forma más o menos enigmática y parabólica — en la forma de parábolas — así que para entender aún Buddhismo, ustedes deben de entender teosofía que es la llave maestra para abrir los significados secretos de todas estas antiguas religiones y filosofías.

El sagrado deber que he recibido es traer de regreso a los corazones de los hombres la esperanza, la promesa de un futuro brillante, mediante la entrega a sus corazones y mentes de las doctrinas, principios, enseñanzas, de la antigua Sabiduría-Religión de la humanidad. Y lo que es la naturaleza de mi política lo contestaré con más detalles respondiendo a otra pregunta la cual tengo ante mí.

Leí en el diario la Unión de San Diego de ayer un reportaje de una entrevista suya en su oficina en Point Loma. ¿Es su intención el trabajar exactamente como su predecesor Katherine Tingley trabajó? O ¿va usted a hacer cambios los cuales ella misma no hubiese hecho? En otras palabras, ¿va a ser la conducta de la Sociedad bajo su dirección la misma que la de ella, o diferente que la de ella?

Yo no puedo contestar esa pregunta con un simple sí o un simple no. Si digo que va a ser diferente no estaría diciéndoles la verdad. Si digo que va ser la misma, no estaría diciéndoles la verdad tampoco. Ese muy sorprendente genio, Katherine Tingley, escondió su política, el objetivo secreto, el propósito, de todo su trabajo teosófico, profundamente en su corazón y lo comunicó a unos pocos elegidos solamente, y en plenitud solamente a mí.

Sin embargo, los métodos que ella persiguió fueron diferentes de los métodos que son ahora mi deber llevar a cabo. Nuestra política, la política secreta, esa que ella y yo y nuestros dos grandes predecesores aspiramos, es precisamente la misma. La política en sus esenciales, en el corazón de eso, no ha variado y no variará un ápice. Pero los métodos, de necesidad, deben de variar con el cambio del tiempo. El tiempo ha llegado para la extracción del velo, para mostrar algo del antiguo arcano; y eso es por lo que Katherine Tingley trabajó; y ella preparó las fundaciones seguras e imperecederas para la superestructura que se está ahora construyendo, de la cual la edificación ha comenzado ahora.

¿Qué es lo más importante — la fundación imperecedera o la superestructura? Ninguna. Una no puede existir sin la otra. Por lo tanto mi política es la política secreta de Katherine Tingley. Los métodos de enseñanza, los métodos de propaganda, son así mismo lo que Katherine Tingley fervientemente anheló llevar a cabo, con todo su corazón; y yo los llevaré acabo. Y este deseo fue lo que ella llamó un regreso a los métodos de la gran fundadora de la Sociedad Teosófica Helena Petrovna Blavatsky.

¿Es este movimiento el así llamado de Regreso a Blavatsky? ¡No! Actualmente esa idea significa que el Movimiento Teosófico se ha desviado de Blavatsky, la Mensajera de los sabios, la primera Mensajera en tiempos modernos de los grandes Maestros de Sabiduría a los hombres. Hasta donde estas gentes quienes pertenecen al Movimiento Blavatsky están preocupados, no dudan en decir la verdad cuando dicen que ellos quieren ir de "Regreso a Blavatsky" porque ellos se han desviado de ella, pero tal no es el caso con nosotros. Nosotros no admitimos que la Sociedad Teosófica se haya desviado de esa línea directa originada en H. P. Blavatsky y que funciona, como la estrella polar, hasta el presente día.

Pero significa que nuestros miembros han sido entrenados, y pueden ahora continuar el trabajo que H. P. Blavatsky no pudo llevar a cabo plenamente porque los tiempos entonces no estaban propicios y los miembros estaban aún menos preparados para recibir de lo que ellos estuvieron para recibir el deseo del corazón de Katherine Tingley, y del corazón de su predecesor, Mr. Judge.

Si H. P. Blavatsky hubiera enseñado lo que quiso enseñar y lo que ella sabía que con el tiempo se podía enseñar, hubiese sido una siembra de la semilla en lugares pedregosos, y el sol caliente hubiese salido y quemado y matado la semilla, y el completo Movimiento Teosófico hubiese sido un esfuerzo inútil. Ella entrenó y enseñó a sus miembros. Así lo hizo Katherine Tingley. Y ahora, por favor, por favor comprendan, yo soy el sirviente de la Ley; mi deber es clarísimo, y lo seguiré hasta el final; y para mi es un deber feliz y alegre.

Aquí tengo otra pregunta:

¿Tiene usted que ser rico para unirse a la Sociedad Teosófica?

Les puedo decirles que No, más empáticamente No. Ustedes saben lo que alguien dijo en los primeros tiempos de los cristianos, que es más fácil -¿cómo dice el dicho?- para un camello pasar a través del ojo de una aguja, que para un hombre rico entrar en el reino de los cielos.

Pero ese es un dicho místico. Sería un hecho extraordinario si un hombre, porque él tiene la fortuna o la desgracia de ser acaudalado, sabiendo nada de la pena humana, sabiendo nada de la compasión o del amor o de la esperanza o de la aspiración: que sus riquezas lisiaran demasiado su alma que nunca aspirara por mejores o más noble cosas. ¿Quién creé en eso? ¿Por qué nosotros en la Sociedad Teosófica prohibiríamos o impediríamos la entrada hacia el Movimiento Teosófico a un hombre meramente porque él tiene una gran cuenta bancaria? Nosotros nunca le decimos a nadie: Amigo, venda todo lo que tiene y entonces venga a mí. Nosotros nunca decimos esto a ningún hombre rico por la simple razón que comprendemos el significado de este dicho místico atribuido a Jesús; por lo que respecta a las varias fases de los sentidos la menos importante es la que hace referencia a la riqueza física.

Por el contrario, si un hombre rico viene a mí y me dice: "Hermano, soy un hombre rico, quiero unirme a su Sociedad. ¿Puedo?" Yo le diría: "Los dioses le bendigan, Hermano, entre. Usted puede hacer uso de sus riquezas aquí. Muchas son las avenidas por las cuales nos puede ayudar; estamos orgullosos de lo que estamos haciendo; estamos trayendo la luz a la raza humana, y necesitamos su ayuda." Eso es lo que le diría.

Yo les preguntaría: ¿Puede un hombre pobre unirse a la Sociedad Teosófica? Más decididamente que puede.

¿Cuáles son las cualidades o requisitos que uno tiene que tener para unirse a su Sociedad?

La pregunta es un poco imprecisa. Sí eso significa los prerrequisitos formales, existe solamente uno, que yo sepa: que el hombre crea en el principio de la hermandad universal. Si la pregunta significa las cualidades intelectuales, morales y espirituales reales, entonces diría que estas son aquellas que llevarán a un hombre a anhelar unirse a la Sociedad Teosófica: simpatía con sus objetivos, un anhelo de unir manos y lanzar su fortaleza y poder con otros que están trabajando por fines nobles. Es realmente todo una cosa simple. Amor por lo bueno y lo bello y lo verdadero; viviendo una vida decente; y un anhelo a ayudar a sus semejantes. Eso es todo. No existen obligaciones de credo; ustedes no tienen que firmar nada para el efecto que creerán o que no creerán en esto o eso o lo otro. Ustedes simplemente exponen su creencia honesta en el principio de hermandad universal, y su solicitud en blanco firmada será aceptada.

Después de eso depende de sí mismo con respecto al progreso que se hace — hacia arriba quizás hacia la Segunda Sección del Movimiento Teosófico, lo que nosotros llamamos la Sección Esotérica donde las enseñanzas más profundas son impartidas; y entonces, si ustedes son uno de los pocos afortunados — y por afortunado, quiero decir la fortuna de poseer los necesarios requerimientos espirituales e intelectuales y morales, en otras palabras, si sus propias almas y corazones están listos — tiene la oportunidad de entrar en la Tercera Sección.

¿Son teosofía y ocultismo la misma cosa, o son cosas diferentes?

Algunas de estas preguntas son difíciles de contestar. Sé exactamente lo que hay que decir, pero tengo tanto miedo en dar una respuesta que, en su turno, les dará a ustedes una impresión engañosa. Yo no soy un conferencista dotado, y la consecuencia es, como lo he dicho antes, que siento en ocasiones una alarma positiva cuando trato de contestar estas preguntas; y todo lo que puedo hacer es tomar mi valor en mis manos e ir hacia ella.

Teosofía y ocultismo son en un sentido la misma cosa. Y en otro sentido ellas son cosas diferentes. Permítanme tratar de ilustrar el punto. ¿Los cristianos, por ejemplo, dicen que las enseñanzas del Cristo y de la teología Cristiana son las mismas, y sin embargo diferentes? Ellos afirman que las doctrinas teológicas se originaron en las enseñanzas de Jesús Cristo, pero que las enseñanzas que Jesús Cristo dio en su día no son — y es verdad- las doctrinas teológicas de los últimos tiempos.

Así teosofía es la sabiduría-religión antigua en un sentido que lo incluye todo. Estas maravillosas y sublimes doctrinas fueron originalmente dadas a la humanidad sobre este planeta por seres espirituales desde otras esferas, dioses entre los hombres, y han descendido al cuidado de esta gran asociación de los Maestros de Sabiduría bajando hacia nosotros aún en este día, y son distribuidas de tiempo en tiempo, de edad en edad, cuando el mundo necesita un rejuvenecimiento espiritual. Ese cuerpo de enseñanzas, de doctrina, es teosofía, la sabiduría de los dioses, la llave, la llave maestra, para todas las grandes religiones y ciencias y filosofías del pasado.

Pero ocultismo es esa parte de la teosofía que trata el lado más profundo, oculto, místico, esotérico, de la naturaleza y del hombre. Es teosofía por supuesto, pero esa porción de teosofía que el hombre común no puede "comer" — usando la figura del Nuevo Testamento, la metáfora de las escrituras Cristianas- porque él es todavía un niño pequeño. Su necesidad debe ser alimentada con leche — utilizando de nuevo la figura del Nuevo Testamento- esto es decir, comenzar con las enseñanzas más sencillas.

La disciplina precede a los Misterios. Ocultismo, por lo tanto, es esa rama de la filosofía teosófica general que trata de estas operaciones de la naturaleza y las leyes secretas de la naturaleza y del hombre. Estas dos son una y fundamentalmente lo mismo, y sin embargo, eso mismo, por así decirlo, es de dos ramas: una para los esotéricos; y la otra es la fuente que todo lo incluye de donde emerge la corriente de las enseñanzas para los exotéricos.

Ahora estas dos divisiones, amigos, no son arbitrarias. Todo depende del solicitante. "Ustedes no pueden mantener a un buen hombre abajo" es un viejo proverbio; y el hombre que llega a nuestras puertas y toca y da el toque correcto — sabemos cual es el toque correcto — entra.

¿Son las enseñanzas de teosofía y espiritismo lo mismo o son diferentes?

Completamente diferentes.

Aquí está otra pregunta la cual me llegó esta mañana:

En caso que una persona nazca con algún poder oculto, clarividencia por ejemplo, sin ningún conocimiento definitivo del poder o de su uso correcto, ¿qué debería él o ella hacer? Entiendo por mis estudios hasta el momento que tal persona está en una posición muy peligrosa.

Bueno, creo que eso depende del individuo si él está o no en una posición de peligro. Si existen debilidades morales o perjuicios o "rayas amarillas" en su carácter, para usar la lengua vernácula, es un muy peligroso, quizás un fatal regalo a poseer. En cualquier caso, no es un regalo elevado. Clarividencia no es nada espiritual; es lo que los teósofos llaman una facultad astral, y se clasifica un poco más elevado que el instinto ordinario de las bestias. No creo que tener clarividencia, o algún otro así llamado poder oculto, y quizás erróneamente llamado oculto, es una cosa peligrosa para un buen hombre o mujer; pero nunca debe sugerirse que sea cultivado, que sea incrementado, ni que se realice un intento para desarrollarlo.

He conocido hombres que pueden menear sus cueros cabelludos y hacer mover sus orejas, pero nunca he considerado que este fuera un pasatiempo particularmente espiritual o intelectual; y comparado con los grandes regalos espirituales — los que son universales, los que conectan con los sabios y les dará conocimiento directo de la verdad — comparados con estos, repito, el así llamado regalo (¡los dioses inmortales salven la palabra!) — este así llamado regalo de clarividencia es muy frecuentemente como una túnica de Neso que no les hará nada bueno. ¡Solo piensen en eso!

Cultiven los regalos espirituales, esas partes de su naturaleza, que los vinculan con el Corazón del universo, que los hará ser uno en pensamiento, y en sentimiento, en aspiración, en esperanza y en amor, con el dios dentro de ustedes, que es celestial, una lumbrera brillante, un entidad real, no una mera figura poética del lenguaje, no un producto de la imaginación, sino es eso que, cuando se manifiesta en el hombre, hace de él lo que el mundo occidental llama un Cristo, porque está lleno con la luz de Cristo; y que el mundo oriental, viéndola en un hombre, cuando menos los Buddhistas, la llaman la gloria buddhica o el esplendor buddhico.

Estos son los vínculos que conectan al corazón del universo. Desarrollándolos nos comprometemos en esa gran labor que los antiguos y los sabios y los videntes a través del poder de la voluntad y de la evolución auto dirigida, como Katherine Tingley siempre enseñó en uno de sus maravillosos dichos epigramáticos, han desarrollado el poder de seguir dentro de ellos mismos.

Aquí está otra pregunta:

¿Qué es la intuición? Mi padre y yo ambos la tenemos, ¿qué es?

Justo les he dicho. Es una de las facultades espirituales: es la visión directa de la verdad. "Visión," sin embargo, no es más que una palabra. Es un sentido directo de la verdad. Sentido de nuevo, no es más que una palabra. Es una cognición directa de la verdad: el directo e inmediato conocimiento del corazón de las cosas — la verdad. La Intuición es una de las facultades espirituales y poderes que justo he hablado cuando comentaba la pregunta de la clarividencia astral. Piensen lo que significa tener esta visión interna, este ojo interno abierto — la intuición. Sin importar que sean científicos o filósofos o religiosos u hombres de negocios, esposo o esposa — ustedes que la tiene, lo saben. Nadie puede ayudarles a conseguirla excepto ustedes mismos. El dios interno, sin embargo, está eternamente dentro de ustedes, rodeándolos, proyectándoles su sombra, esperando, esperando, esperando, traído a la manifestación solamente a través de los eones, mientras los eones pasan hacia el océano del pasado, a través de la evolución auto dirigida, que es el desarrollo del hombre interno hacia la manifestación a través del hombre externo.

Y recuerden lo que la evolución es en el sentido teosófico, como les he con frecuencia dicho aquí en nuestro Templo de Paz. No es algo agregado desde afuera, sino que es un despliegue, un fluir hacia afuera, de lo que ustedes son en el centro del centro de sus seres; es su ser, es su ser espiritual, viniendo hacia la manifestación. En otras palabras, la enseñanza teosófica de la evolución está estrictamente de acuerdo con el significado etimológico de esta palabra Latina, significando el desplegar, o el desenvolvimiento, o el fluir, de lo que ustedes mismos son en lo más profundo de sus corazones.

Aquí está una pregunta de otro tipo. Esta es de un amigo bondadoso completamente desconocido para mí, quien firma su nombre completo, ya que algunos quienes me envían preguntas no lo hacen. Esta es una pregunta extraña:

¿Qué nos puede decir de la Edad del Acuario que los videntes afirman que nosotros ya hemos entrado? ¿Cómo se diferencia de la edad que nos precedió? ¿Cómo podemos mejor adaptarnos a sus nuevos problemas y responsabilidades, como podemos enderezar el camino para que pase una más amplia conciencia de hermandad y humanismo?

Yo hubiera ignorado esta pregunta de no haber sido por la nota noble de altruismo teosófico encontrada en su última parte. Esa nota inmediatamente hizo la pregunta relevante. Esta es una pregunta que pertenece a lo que es popularmente llamado pensamiento astrológico. De acuerdo a los astrólogos, hemos entrado, o estamos justo por entrar, en la constelación astrológica de Acuario, el Portador de Agua, después de haber terminado o dejado la precedente constelación astrológica de Piscis o los Pescados.

Admito que la entrada astrológica a cada una de las doce constelaciones zodiacales trae una nueva fuerza cósmica en operación, no meramente en nuestra tierra generalmente hablando, sino que también a través de nuestras propias vidas individuales. También agregare que el entrar en la presente era astrológica inaugurará el desarrollo de una cierta línea de poderes a venir en las razas humanas que serán más nobles que aquellos de la pasada era astrológica.

Con respecto de cómo vamos a responder a los nuevos problemas y responsabilidades de la nueva era que ahora se abre, todo lo que puedo decir es que se deben cumplir como los hombre y las mujeres de gran corazón y de corazón noble las cumplen: por el pensamiento y el cuidado impersonal de los deberes: por la aspiración, por el desarrollo de las partes más elevadas y por lo tanto más internas, por la esperanza, por el amor, por la confianza — estas cualidades nunca nos fallan. Ellas duran por siempre; ellas son constructoras de cualidades que fortalecen y cementan no meramente los corazones humanos juntos, sino que también las mismas piedras de la fundación, por hablar así, del universo, el amor cósmico que es un aspecto del esplendor buddhico, es el cemento del universo.

¿Cómo un hombre realmente pude llegar a conocer la verdad? Meramente aceptando las enseñanzas de otras personas quienes han vivido antes, o que viven en la actualidad, aunque a mí no parece que eso ponga a un hombre de la actualidad en la posición de conocer las cosas. Por supuesto, él meramente acepta las opiniones de otros que él mismo cree estar bien fundadas con respecto a la verdad natural. En otras palabras, lo que quiero es: ¿existe un método o existe un camino por el cual un hombre pueda, por así decir, estar en contacto con la verdad personalmente, y conocerla inmediatamente cuando la ve o la siente o la percibe?

En verdad existe. Entren en los lugares silenciosos de su corazón; entren en las cámaras, quietas y silenciosas, de su ser interno. La práctica hace la perfección. Muy pronto aprenderán a tocar las puertas de su propio corazón. La práctica hace la perfección. La intuición entonces vendrá hacia ustedes. Tendrán conocimiento inmediato; sabrán la verdad instantáneamente. Ese es el camino, esa es la enseñanza de todos los videntes y sabios de todas las edades. Ellos nos dicen que no escuchemos ciegamente a otros quienes nos hablan: no escuchen sin pensar a los conferencistas: no acepten el yo digo de ningún otro hombre u hombres a menos que estos apelen nuestra conciencia, nuestro instinto, que lo que se dijo es verdad.

Entonces sean audaces pero no demasiado atrevidos; sean valientes pero no imprudentes. Acepten la verdad y sosténganla hasta que conozcan una verdad más noble, y sosténganla hasta que alguna luz más grande del Este alcance su visión.

¿Es su Sociedad algo nuevo en la historia del mundo, o pertenece a la misma línea de enseñanzas que los antiguos Misterios de la antigüedad siguieron; y si es esta última, cree en la necesidad de tener un maestro cuya principal responsabilidad es enseñar las verdades naturales; o es posible para una Sociedad vivir y existir sin un maestro, los miembros meramente tratando de obtener algo de tales hechos naturales como puedan?

Bien, después de lo que justo he estado diciéndoles, me parece que esta pregunta me permite hacer una muy pronta y apropiada respuesta. Nuestra Sociedad no es más categóricamente nada nuevo en la historia del mundo. Siempre ha existido, pero en intervalos ha desaparecido como una organización pública y ha sido preservada en los lugares secretos de la tierra. Nuestra Sociedad sigue precisamente la misma línea de enseñanza que los Misterios antiguos siguieron, no sólo de Grecia y de Roma y del antiguo Hinduismo y de los antiguos países de las Américas, sino que la misma sabiduría-religión de las eras arcaicas fue y es idéntica en todos.

Nosotros los teósofos no creemos como algunas personas quienes meramente se llaman a sí mismas teósofos creen; sino que nosotros de la Sociedad original, aceptando las enseñanzas de nuestros predecesores — las enseñanzas de los Maestros de Sabiduría — creemos que tener un maestro verdadero, que seguir a un maestro verdadero, es la forma mejor y más sencilla y rápida de aprender. No acepten cualquier maestro, sin embargo, en quien no tengan confianza. Rechácenlo. Pero cuando le den su confianza, ¿son lo suficiente hombres o lo suficiente mujeres para aceptar ese maestro honestamente y valientemente y seguirle? Yo lo soy, porque he aprendido la sabiduría de él. Nosotros los teósofos ciertamente creemos en maestros. Nosotros ciertamente creemos en la sucesión de la que hablé al comienzo de mi charla esta tarde.

Yo mismo he sido un fiel sirviente y discípulo bajo mis predecesores. Les di mi confianza de corazón y toda mi vida. Puse todo lo que tenía y todo lo que soy en su custodia espiritual, y nunca me he arrepentido. He aprendido, y tengo paz en mi corazón y felicidad en mi mente que está más allá de todo entendimiento de nadie más que de mí mismo; porque lo sé.

Aquí están dos preguntas más:

¿Creen en el amor como uno de los métodos de suavizar las relaciones humanas entre el hombre y el hombre, y relaciones internacionales entre nación y nación, o cree en una estricta, fría e imparcial justicia?

Bien, amigos, por supuesto se que esa distinción entre amor en una mano y justicia en la otra es una muy común; es una distinción hecha con frecuencia, pero no creo que esta supuesta antinomia de pensamiento o de principio en realidad exista. Creo que el alma de la justicia es el amor, la justicia verdadera; y es solamente la debilidad del corazón de los hombres — perdonen — la debilidad de nuestras mentes, la que nos impide ver, aún cuando la naturaleza es infaliblemente justa, es así porque ama sin límites y sin medida.

Desde su punto de vista, ¿qué cree que es lo más hermoso en el mundo?

Podría contestar a esta pregunta en varias formas, en muchas formas. Pero precipitando mis pensamientos y examinando lo precipitado, estoy inclinado a creer que la cosa más bella en la tierra es el amor; ese amor que mantiene las estrellas en sus cursos, verdadero, firme, invariable: ese amor que es el mismo cemento del universo, como lo he dicho antes, porque es el que brota de la luz penetrante, la luz de Cristo o el esplendor buddhico en el corazón del universo; ese amor que, trabajando en los dioses y los hombres, nos enseña a conocer la belleza cuando la vemos, especialmente la belleza interior, a reconocer la grandeza y el esplendor en otros, conociendo la grandeza y esplendor en nuestro ser más interno. Sólo la grandeza puede comprender la grandeza. El amor, el cual enseña auto sacrificio — y auto sacrificio es quizás la segunda cosa más maravillosa en el mundo — amor, digo, es la cosa más sagrada en el universo.


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